20 May 2019 | Guy Thomas

La salud del equipo de buceo – El enjuague y limpieza de los equipos de buceo

El mantenimiento, o "el proceso de mantener algo en buenas condiciones" no es sólo necesario para mantener la validez de la garantía sino también para prolongar la vida de tu equipo de buceo, e incluso, mantenerte a tí con vida.

¿Quiénes son los enemigos?

Los dos mayores enemigos de nuestro equipo de buceo son el agua salada y el sol.

La sal está disuelta en el agua del mar y desde el momento en que el agua comienza a evaporarse, se forman los cristales de sal, y esto podría conducir a cremalleras atascadas, fugas o pegado de válvulas, reguladores en flujo libre y botones agarrotados en posición "abierta".

¿Quiénes son nuestros amigos?

¡El técnico de mantenimiento y el agua dulce! Enjuagar es la palabra mágica. Enjuaga todo con agua dulce, después de cada inmersión. Por cierto, bucear en la piscina o en agua dulce, no te libera de limpiar y lavar tu equipo. También es necesario eliminar el cloro (agua de la piscina), la suciedad y las bacterias (agua dulce).

Normas generales para enjuagar

Trata de acortar al máximo el tiempo entre la inmersión y el enjuague, para evitar que se formen cristales de sal. Usa agua tibia en lugar de agua fría, lo que permitirá que los cristales que ya se hayan formado, se disuelvan mejor.

Algunos centros de buceo no disponen de acceso a una manguera de agua para enjuagar tu equipo, pero puedes lavarlo en piletas con agua "fresca", y darle un poco de tiempo para asegurarte de que la sal se elimina. Sin embargo, ¿a dónde va toda esa sal? ¡Pues justo en la pileta! La mayoría de los centros de buceo cambian el agua a menudo, pero cuando un gran número de buceadores utilizan las piletas al mismo tiempo, es menos eficaz que una manguera de agua o una ducha. Para reducir este problema, algunos centros proporcionan una bañera separada para enjuagar los reguladores, los ordenadores y los equipos fotográficos, ya que ese tipo de equipos son más delicados.

No sumerjas ni enjuagues durante sólo unos segundos: se necesita un poco de tiempo para eliminar la sal o la suciedad del equipo.

No hay nada que podamos hacer para evitar la formación de cristales de sal, pero podemos prevenir su crecimiento. La exposición al sol (secado de tu equipo después de una inmersión) permitirá que los cristales se formen más rápidamente y, de todos modos, la exposición de tu equipo a los rayos solares acortará su vida útil. El agua salada, el agua dulce, el agua de la piscina, incluso el agua del enjuague también puede causar depósitos de cal.

Los trajes de buceo y las aletas requieren menos cuidado, pero el agua llega a todas partes, así que ten en cuenta que cada pieza del equipo con ranuras, piezas superpuestas como protectores de latiguillos, válvulas, botones, acoplamientos y partes móviles, son propensos a los cristales de sal y depósitos de cal, con riesgo de un posible mal funcionamiento, fugas o una vida útil acortada.

Luego está el chaleco hidrostático, especialmente su vejiga interna. El agua puede/va a entrar, y la humedad, las bacterias y el calor es una mezcla perfecta para que se desarrollen hongos en su interior. Además, los cristales de sal en el interior pueden dañar la vejiga en sí, de modo que hay que enjuagar también su interior.  

Tómate un tiempo para enjuagar los ordenadores de buceo y mantén los contactos metálicos limpios, para evitar la corrosión.

Los reguladores requieren un cuidado especial. Hay varias partes donde puede depositarse la sal, así que enjuágalos bien, evitando que el agua entre en la primera etapa. Endúlzalos con las tapones de protección en su lugar y no presiones el botón de purga cuando los sumerjas sin presurizar. Se recomienda manipular todas las piezas móviles, como el controlador del esfuerzo de inspiración, y mover los protectores de los latiguillos durante el proceso de limpieza, para asegurarse de que se retira toda la sal y la posible arena.

Por último, pero no menos importante: al equipo de buceo no le gusta ni el alcohol, ni el aceite, ni la gasolina ni los disolventes químicos, ya que podrían degradar los materiales. ¡Evitar el contacto con estos productos químicos!

Desinfectantes y productos de limpieza

No se recomienda lavar el equipo de buceo en una lavadora. Tampoco el uso de detergentes potentes. Los agentes limpiadores suaves o productos especiales, como las soluciones antiolor o el champú para trajes de neopreno, eliminan la suciedad, matan las bacterias y desodorizan el neopreno correctamente. Sigue siempre las instrucciones del fabricante antes de usarlos.

Se recomienda el uso de productos desinfectantes -cuando no forman parte del detergente-, especialmente para los chalecos y todos los equipos que entran en contacto con la cara y la boca: reguladores, máscaras, snorkels... La mayor parte del agua que en la que buceamos -ya sea en el océano, lagos, manantiales de agua dulce e incluso piscinas- contiene bacterias. No lo olvides cuando te saques repetidamente la máscara para limpiarla o sustituirla. Desempañar tu máscara con saliva también hace aumentar la población de bacterias.

Utiliza un detergente/desinfectante especial o suave para la vejiga interna del chalco. Vierte el agua y la solución limpiadora en el chaleco, a través de la traquea del hinchador. Una vez limpiado el interior, enjuagar con agua fresca, inflar y drenar el agua restante de la tráquea.  

Para una lectura más profunda sobre el equipo de buceo y los microbios, lee también nuestro artículo Misofobia.

¿Y las cremalleras?

Los trajes de buceo, escarpines e incluso nuestras bolsas de buceo, tienen cremalleras que, si no se mantienen adecuadamente, dejarán de funcionar suavemente con el tiempo. La razón pueden ser depósitos de sal, cal, arena o suciedad que, en última instancia, desembocarán a una cremallera rota. La limpieza con agua dulce es lo primero que hay que hacer. Usa un cepillo de dientes para quitar cualquier grano de arena o suciedad. Algunos productos comerciales (con cepillo incorporado) están disponibles para la limpieza y lubricación de estas cremalleras. 

En los trajes secos, las cremalleras son un componente frágil y costoso y requieren un cuidado especial. Por lo tanto, se recomienda utilizar cera o aceite para cremalleras, a fin de mantener la cremallera lubricada. Cuando la cremallera se seca, notaremos que ofrece más resistencia y es necesaria más fuerza para abrirla o cerrarla, señal de que el mantenimiento no se hizo correctamente o es necesario nuevamente.

A menudo olvidado

Todos los artículos que normalmente se llevan en los bolsillos (del chaleco o del traje seco), botellas y todo lo de dentro de una bolsa o enrollado (tales como retractores, carretes, boyas) tienden a ser olvidados. Los artículos enrollados deben desenrollarse al lavarse, y el interior de las boyas y las válvulas de exhaustación también deben enjuagarse. Se necesita un poco de cuidado adicional para el conjunto del culote de las botellas, ya que el agua salada permanecerá entre la goma y el cilindro, lo que conducirá a la corrosión.

Una vez enjuagado y Limpiado el equipo, tenemos que secarlo y guardarlo. Esto será discutido en nuestro próximo artículo.

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