24 Dec 2018 | Guy Thomas

La Seguridad es una actitud

Nos tomamos muy en serio la seguridad del buceo y gracias a ello, nuestras acciones e investigaciones, desde el inicio de DAN Europe en 1983, hicieron posible que se obtuvieran excelentes resultados.

Por nuestra parte conseguimos aumentar la seguridad del buceo haciendo, promoviendo o proporcionando:

  • Asistencia médica de buceo
  • Investigación científica
  • Cursos de primeros auxilios
  • Campañas de seguridad
  • Proyectos de seguridad
  • Recursos de seguridad

Como resultado, DAN se ha convertido en sinónimo de Seguridad en el Buceo, a nivel mundial.

Lo que no conoces puede dañarte

Sin embargo, nuestros esfuerzos no significarían nada si no hubiéramos compartido nuestro conocimiento con los buceadores, para que puedan aplicar esta enseñanza y convertirse en buceadores más seguros. Esto es lo que ha sucedido en los últimos 35 años, pero aún no hemos finalizado el camino. Aunque el buceo es una actividad segura, también hay un aspecto negativo de esta sensación de seguridad. Cuando se considera que algo es seguro, existe el riesgo de que ya no se respeten los principios de la seguridad. La actitud de "nada pasará" se activa, y comenzamos a crear excepciones a las reglas. Podríamos empezar con "¿Aún quedan 50 BAR en nuestro cilindro? Bien, otros 10 minutos a 5 metros no me harán ningún daño", pero también podríamos acabar con una emergencia. No hay nada extraño en ello, y no solo se limita al buceo. Lo hacemos con muchas cosas en la vida: no respetando un límite de velocidad, no usando el casco con la motocicleta o no utilizando el equipo de protección individual, en el trabajo. Es lo de siempre: cuando tenemos la sensación de seguridad, comenzamos a disminuir nuestro estado de alerta. Y este es el momento en que los riesgos empiezan nuevamente a aumentar y las situaciones devienen peligrosas.

Recordemos también la importancia de la experiencia. Hacer un curso o una especialidad no te convierte en un experto, pero te proporciona una sólida base para comenzar. La experiencia vendrá con el tiempo y no después de 10 o incluso 20 inmersiones. Tu confianza aumentará con tu experiencia, hasta que te sientas tan seguro que podrías volver a reducir los estándares de seguridad. No se debe respetar los estándares solo porque todavía no se tiene la experiencia suficiente o porque uno se siente seguro o confiado, sino que se deben respetar siempre. Esto requiere una determinada actitud - "la actitud de la seguridad".

En este último par de años he estado hablando mucho con los buceadores sobre nuestra campaña de seguridad "No te quedes perdido en el mar" y lo que siempre me sorprendió al hablar con ellos sobre el uso de materiales o procedimientos de seguridad, fue que muchos buceadores experimentados respondieron que eso no les sucedería a ellos y que no necesitaban materiales o reglas adicionales, o que hasta ahora han estado bien sin necesidad de ese material o que no tuvieron que seguir esos procedimientos de seguridad en el pasado. También fue interesante escuchar que algunos de los que llevaban una BMS ("Boya Señalizadora de Superfície) estaban convencidos de que esa pequeña boya resolvería todos sus problemas y nunca consideraron otros materiales. Varios incluso llevaban una BMS "porque tenían que hacerlo", no porque entendieran la necesidad real. Se tarda medio minuto para mostrar los límites de las BMS y hacer que se empiece a pensar en alternativas. Otro ejemplo, divertido y triste al mismo tiempo, fueron las justificaciones de los buceadores por no realizar la comprobación del compañero (buddy check). Los buceadores pueden inventar las más extrañas historias para explicar por qué no la hacen, pero la razón más escuchada es que saben lo que están haciendo o se están probando a sí mismos. Es como si ya no fuese un error humano. Lo que también noté fue que aquellos que estuvieron involucrados en una emergencia, ya fuese como víctima o como espectador, contemplaron esos temas desde un ángulo diferente y, para estar mejor preparados en caso de que ocurriera una nueva emergencia, prestaron más atención a los detalles. Pero uno no debe esperar a que ocurra un accidente / emergencia para cambiar su actitud hacia la seguridad del buceo.

¿Centro de buceo o responsabilidad personal?

Sin lugar a dudas, los centros de buceo deben adoptar los fundamentos del buceo seguro y hacer todo lo posible para evitar accidentes, dentro y fuera del agua. Se debería esperar que el operador de buceo o el profesional, haga todo lo posible para brindar un entorno de buceo seguro y ofrecer una inmersión adecuada a nuestro nivel de experiencia. Pero los buceadores también tienen sus propias responsabilidades.

Ser consciente de los riesgos, conocer los propios límites, acumular experiencia, seguir con la educación continuada, mantener el equipo adecuadamente, planificar correctamente la inmersión, respetar las normas de seguridad... es parte de la cultura de la seguridad y la actitud correcta que deben tener los buceadores.

Mantener una buena condición física tampoco debe ser subestimado. En las estadísticas más recientes de accidentes de buceo y fatalidad de DAN America, se puede ver que los problemas de salud fueron el principal desencadenante de las muertes por buceo, seguidas de situaciones de "poca actividad" y pánico. Esto hizo que el ahogamiento fuera la causa principal de muerte, y la lesión incapacitante principal que causó la muerte fueron los problemas cardíacos. La gran mayoría de las víctimas tenía 40 años de edad o más, y una mayoría significativa tenía 50 años o más. El tiempo no se detiene, ni para los buceadores experimentados y aunque no existe un límite de edad "biológico" real, se recomienda que a partir de los 40 años el examen médico de buceo, sea más exhaustivo y más aún después de los 55 años. Pero no debemos concentrarnos solo en el tema generacional. Estar físicamente en forma es igual de importante, también para los buceadores más jóvenes. Los buceadores deben tener suficiente capacidad aeróbica y fuerza física para realizar una natación en la superficie, para ayudar a un compañero buceador o para nadar contra una corriente. Lo último que se desea es dejar de respirar, lo que puede provocar estrés y pánico, con todas las consecuencias negativas que ello conlleva.

Convertirse en un buceador más seguro

DAN Europe continuará ofreciendo información sobre seguridad en el buceo, pero la actitud correcta respecto a la seguridad, tiene que venir del propio buceador. Por lo tanto, las nuevas campañas y proyectos de seguridad de DAN se centran en la actitud acerca de la seguridad que los buceadores (recreativos y profesionales) deben adoptar para hacer que el buceo sea aún más seguro y evitar así los accidentes.

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