31 Jan 2019 | François Burman

Cuando las cosas van mal

Planes de Acción de Emergencia

La historia nos enseña que los accidentes siempre son posibles, por lo que deberíamos tener planes para mitigarlos. Los clientes, el personal, los transeúntes, los profesionales del buceo y el centro o tienda de buceo están sujetos a riesgos.

Los planes de acción de emergencia (EAP) son herramientas esenciales para los profesionales y las empresas de buceo. Estos planes suelen proporcionar la información necesaria en caso de que ocurra un accidente de buceo, aunque esta consideración generalmente se limita a las actividades de buceo tradicionales o a problemas esperados. Los EAP integrales deben abordar una variedad de áreas de riesgo, y pocas personas entienden lo que implica identificar, compilar, revisar y calificar un EAP realmente efectivo.

Este artículo cubrirá los aspectos esenciales de la planificación de un procedimiento de emergencia efectivo y práctico para ayudar a mitigar incidentes relacionados con la industria de buceo. Primero consideraremos dónde es probable que ocurran las emergencias.

Los riesgos varían según el centro de buceo, el profesional y el área de la operación, por lo que necesitamos un análisis cuidadoso para identificar los problemas reales. Aquí hay al menos una lista parcial de posibles riesgos para ayudar a identificar áreas de preocupación:

  • En el centro de buceo: incendios; explosiones de cilindros de alta presión, tanques de gas o contenedores de fluidos peligrosos; contacto con productos químicos u otros materiales peligrosos; lesiones por electrocución; conflictos sociales u otra implicación con personas agresivas.
  • En la piscina y áreas de entrenamiento: exposición a sustancias peligrosas (como el cloro); emergencias médicas (incluso de problemas de salud preexistentes); lesiones (por resbalones, buceo, caída o levantamiento de objetos pesados); ahogamiento.
  • Durante el buceo: lesiones traumáticas de hélices, escaleras, resbalones, buceo u objetos pesados, por ejemplo; contactos con la vida acuática peligrosa; buceadores perdidos, ahogamiento; emergencias médicas debido a condiciones de salud; lesiones al entrar o al salir del agua, asociados con costas rocosas o cuevas o piscinas de difícil acceso.
  • Durante el transporte (en tierra o en el agua): fuego; inclemencias del tiempo; volcado pérdida o incapacitación de personas; accidentes durante el aterrizaje o despegue, accidentes de carretera; secuestro del buque o del vehículo.

Más allá de los riesgos más fácilmente identificables, hay otros que, aunque son poco probables, merecen consideración y estar preparados. Éstos pueden estar presentes en cualquiera de las áreas enumeradas anteriormente o en otro lugar:

  • un huésped perdido, secuestrado o herido.
  • comportamiento inaceptable o agresivo por parte de un invitado, miembro del personal o visitante.
  • mala salud repentina o una emergencia médica.
  • actividad criminal o arresto, muerte u homicidio que involucre a un invitado o miembro del personal.

Un importante aspecto específico de la ubicación de la planificación de emergencias que debe abordarse en todas las áreas consideradas en un EAP es la disponibilidad y confiabilidad de los servicios locales de emergencia médica y policial.

Al ilustrar estos peligros y sus ubicaciones potenciales, esperamos inspirar a los profesionales que trabajan por cuenta propia y a las empresas de buceo, para que analicen sus EAP con mayor profundidad.

Siempre habrá riesgos, pero con un mejor conocimiento, comprensión y preparación podemos reducir la incertidumbre y contener mejor las consecuencias de los peligros que eventualmente, podemos afrontar.

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